Rehabilitación,
readaptación y
reintegro.
El núcleo de la sala: tratar la lesión, reconstruir la capacidad física y devolverte a tu deporte con criterios objetivos. Las tres etapas, no solo la primera.
Rehabilitación de la lesión
Lesiones musculares, articulares y tendinosas: desgarros, esguinces, tendinopatías, sobrecargas. El punto de partida siempre es la evaluación —historia de la lesión, examen físico y los exámenes que traigas— para salir con un diagnóstico kinesiológico y un plan, no con una sesión suelta.
El tratamiento combina terapia manual, ejercicio terapéutico y, cuando el caso lo pide, técnicas como la punción ecoguiada, el entrenamiento con restricción de flujo o la cámara hiperbárica.
Readaptación: la etapa que suele faltar
Cuando el dolor cede, el músculo todavía no tolera la carga que exige tu deporte, ni el gesto específico que te lesionó. La readaptación reconstruye fuerza, potencia y control de ese gesto, en progresión y en el contexto de tu disciplina.
Saltarse esta etapa es, en la práctica, la razón más frecuente por la que alguien vuelve a romperse lo mismo a las pocas semanas de volver.
Reintegro deportivo
El alta no es «ya no me duele». Es poder volver a entrenar y competir cumpliendo criterios objetivos de fuerza, movilidad y control. Ese es el estándar con el que se cierra un proceso acá, y cuando hay un club detrás, se coordina con el cuerpo técnico.
Kinesiología preventiva
Tratamiento preventivo enfocado en sostener la actividad y la condición física del paciente, con énfasis en un abordaje integral. Es lo que hace un plantel antes de la temporada, y lo que puede hacer cualquier persona que entrena en serio y quiere seguir entrenando.
En resumen
- Para
- Deportistas federados, amateurs y gente activa
- Etapas
- Evaluar · Tratar · Readaptar · Reintegrar
- Incluye
- Terapia manual, ejercicio terapéutico y técnicas complementarias
- Orden médica
- No es obligatoria para la evaluación
- Valor
- Consultar por WhatsApp
Agenda
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